Un proyecto artístico y social que convierte las calles de Añón de Moncayo en un homenaje permanente a sus vecinas
Las calles de Añón de Moncayo se han convertido en una gran galería al aire libre gracias a Mujer Mural, una iniciativa que utiliza la fotografía contemporánea para reconocer, empoderar y dar visibilidad a las mujeres que viven en el medio rural. El proyecto, impulsado por la Asociación 36 mm, ha instalado retratos fotográficos de gran formato de vecinas del municipio en distintos espacios públicos, transformando el pueblo zaragozano en un museo abierto a residentes y visitantes.
La exposición fue inaugurada el 12 de junio de 2026 y supone una nueva edición de un proyecto que combina arte, memoria colectiva y participación ciudadana para reivindicar el papel fundamental de las mujeres rurales en la construcción y mantenimiento de sus comunidades.
Fotografía participativa para contar historias rurales
Mujer Mural no es solo una exposición fotográfica. La iniciativa comienza con un proceso participativo en el que la ciudadanía reflexiona sobre la representación visual de su territorio y comparte recuerdos, fotografías personales y experiencias de vida.
En Añón de Moncayo participaron 25 personas en el taller previo, del que surgieron las protagonistas de esta edición: 13 mujeres elegidas por los propios vecinos y vecinas como representantes de la identidad, los valores y la memoria del municipio.
Posteriormente, se realizaron sesiones fotográficas profesionales cuyos retratos han sido impresos en gran formato e instalados en las calles del pueblo. El resultado es una exposición permanente que integra el arte en la vida cotidiana y convierte el espacio público en un lugar de reconocimiento y homenaje.

El arte como herramienta para luchar contra la invisibilidad rural
Uno de los principales objetivos de Mujer Mural es poner en valor realidades que habitualmente permanecen fuera de los grandes focos mediáticos. A través de la fotografía, el proyecto destaca historias de vida, experiencias y aportaciones que forman parte esencial del tejido social de los pequeños municipios.
La iniciativa también contribuye a reforzar el sentimiento de pertenencia y la cohesión comunitaria, al involucrar a la población en la construcción de un relato colectivo sobre su propia identidad.
Además de la instalación de los murales, el proyecto incluirá la producción de un documental que recogerá el proceso creativo y el impacto generado en las localidades participantes.
Dos pueblos unidos por la memoria y la fotografía
La edición de 2026 conecta por primera vez dos comunidades autónomas a través de la cultura y la memoria compartida. Además de Añón de Moncayo, el proyecto se desarrolla en Beratón, un municipio de la provincia de Soria con fuertes vínculos históricos con la localidad zaragozana.
Ambos pueblos estuvieron conectados durante generaciones por una senda que facilitaba las relaciones entre sus habitantes. A partir de esta historia común, Mujer Mural propone reconstruir simbólicamente ese vínculo mediante la fotografía y el reconocimiento del papel de las mujeres en el medio rural.
En Beratón participarán 50 personas en los talleres y se realizarán retratos a 25 mujeres. Como elemento común de esta edición, se editará un catálogo conjunto con imágenes de las protagonistas de ambos municipios.
Un proyecto reconocido por el Ministerio de Cultura
La edición 2026 de Mujer Mural ha recibido el respaldo del Ministerio de Cultura a través de la convocatoria de Ayudas para la Promoción de la Fotografía.
El proyecto fue seleccionado entre cerca de 200 propuestas presentadas en toda España y obtuvo la cuarta mejor valoración de la convocatoria, un reconocimiento que destaca tanto su dimensión artística como su impacto social.
Entre los aspectos mejor valorados se encuentran la lucha contra la despoblación, la conexión entre territorios rurales, la visibilización de las mujeres rurales y la reivindicación de los pueblos como espacios de creación cultural contemporánea.
Mujer Mural: cultura, memoria e igualdad en el medio rural
Desde su nacimiento en 2024 en Arándiga, Mujer Mural ha ido creciendo y llegando a nuevos municipios como Tauste, La Muela, Añón de Moncayo y Beratón. Su propuesta demuestra cómo el arte puede convertirse en una herramienta de transformación social capaz de fortalecer comunidades, recuperar memorias y generar nuevos relatos sobre la vida en los pueblos.
Con cada retrato instalado en las calles, el proyecto contribuye a situar a las mujeres rurales en el centro del relato colectivo, reconociendo su papel como protagonistas de la historia, la cultura y el futuro de sus territorios.